martes, 26 de junio de 2007

Sudáfrica, el nuevo Apartheid (1)

Segundos después de esa histórica noche de abril de 1994, se abrió una nueva etapa en la historia de Sudáfrica. Una nueva etapa llena de incertidumbres pero también llena de ilusiones, especialmente para todos aquellos que tanto habían luchado por terminar con el abuso racial.

Sin embargo, 13 años después, esa misma gente se pregunta acerca de si realmente se han obtenido beneficios, y además, comienza a criticar las medidas de Nelson Mandela y del actual presidente Thabo Mbeki.

Sudáfrica cuenta con mas de 47 millones de habitantes, de los cuales, mas de 5 millones viven con el virus del VIH, siendo esta, junto con otras enfermedades como la tuberculosis y el cólera, una evidencia clara de la crisis que vive el sistema sanitario del país.

La desigualdad social sigue siendo una de las mayores del mundo, y se sigue agravando, producto de la política de “reestructuración económica” llevada a cabo por el actual gobierno, “guiado” por el Banco Mundial y el FMI. Esta reestructuración incluye un estímulo de las inversiones extranjeras, privatizaciones de los servicios básicos y una fuerte flexibilización del mercado de trabajo.

Cunando Nelson Mándela subió al poder prometió que las necesidades básicas de vivienda, agua potable y electricidad se cubrirían por medios de programas públicos masivos. Que fue entonces de estas promesas?

Cuando el ANC llegó al poder, las presiones del FMI Y del Banco Mundial impidieron una verdadera redistribución de las riquezas. Sudáfrica entraba al mercado mundial, donde separarse del camino impuesto por los organismos multilaterales de crédito implica el castigo a los malos alumnos.

Muchos integrantes del partido pensaron que el declive económico cuestionaría el mandato negro, ó quizás esto fue solo la excusa de una burguesía negra, que comenzaba a ascender a medida que la economía de su país crecía, gracias a la estimulación o compra de inversionistas extranjeros por medio de privatizaciones masivas, ventajas impositivas, despidos, reducciones en el sector público, etc.

lunes, 18 de junio de 2007

Sudáfrica 2010 y el fin del racismo (6)

Desde la época de Jan Smuts existieron grupos blancos que estuvieron en contra del régimen del Apartheid. Sin embargo nunca representaron una mayoría capaz de hacer frente al grupo en el poder, algo así como el PAN en los años setentas.

Si bien Sudáfrica tenía la capacidad de vivir aislado del resto del mundo por mucho tiempo mas, era un hecho que esto generaría un desarrollo en menor ritmo que el resto de los países industrializados, situación que para los blancos educados en el poder era inconcebible.

Por otro lado, el incremento en la violencia interna del país requería de un ejército numeroso para mantener el orden, por lo que todos los ciudadanos blancos tenían la obligación de servir al ejército por un tiempo mínimo determinado. Lo anterior ocasiono que muchos blancos con recursos abandonaran el país para que sus hijos no tuvieran que arriesgar sus vidas en el ejército. Lo anterior ocasiono que la población blanca pasara del 20% a principios de los 80’s a solo el 15% al terminar la misma década.

En 1986 el presidente Botha anuncia cambios al régimen de segregación, los cuales no eran mas que cambios menores que realmente maquillaban la situación, ya que mantenían el control del estado sobre los medios, no otorgaba el voto a los negros y no permitía las manifestaciones publicas en contra del régimen. Lo anterior solo incremento la ira de los grupos de color y aumento los índices de violencia en todo el país.

La violencia parecía no tener fin. Sin embargo, a principios de 1989 el presidente Botha sufre una embolia y el 13 de febrero de 1989 renuncia al cargo. Un año mas tarde su sucesor, FW de Klerk, anuncia en su discurso de toma de posesión ante la cámara la eliminación de todas las políticas de segregación, reinstala el derecho de libre expresión y libertad de prensa, reconoce a todas las asociaciones políticas de color y otorga la libertad a todos los presos que lucharon en contra del régimen anterior, entre ellos, Nelson Mandela.

El presidente de Klerk anuncio la creación de un gobierno de transición hacia las elecciones generales que tendrían lugar en 1994. Sin embargo no fue fácil, y durante estos cuatro años la violencia no ceso y muchos lideres negros y de color fueron asesinados o desaparecieron sin dejar rastro.

En 1993 se aprobó la nueva constitución, mediante la cual se garantizaron los derechos a la libre expresión y a la libertad de culto, a tener una vivienda digan y muchos otros derechos que no existían. Además se prohibió de forma explicita la discriminación en todos los aspectos.

Finalmente, la media noche del 26 de abril de 1994 la vieja bandera fue retirada mientras el viejo himno (“La llamada”) era interpretado por la banda. Igualmente, al empezar el día 27 la nueva bandera, y actual, se izo mientras se escuchaba el nuevo himno titulado “Dios bendiga a Africa”.

jueves, 14 de junio de 2007

La belleza en Suazilandia

Si alguna vez se han preguntado si las mujeres por esta región son atractivas o no, pues aquí va una muestra que mejor no podría ser.

Las 10 mujeres que aparecen en la siguiente fotografía son las finalistas del concurso Miss Suazilandia 2007. Este concurso no se realiza de forma regular en este país, y en si, es la primera vez en muchos años que se lleva a cabo, dado que había sido dejado en el olvido ya que prácticamente había sido sustituido por el baile anual donde el rey escoge a su nueva reina.


Por tal motivo, este año prácticamente se inscribieron todas las mujeres del país que cumplían con los requisitos de este concurso de belleza, es decir, edad entre 18 y 25 años, solteras, etc. Y después de varias eliminatorias el resultado es el presentado en la foto anterior.

La final se realizara dentro de un mes en el centro de convenciones del país, donde además de desfilar en los típicos trajes regionales, trajes de baño y demás, las concursantes deberán demostrar sus conocimientos respecto a la cultura y tradiciones del país, así como dar su opinión sobre las posibles soluciones a los problemas que aquejan a esta sociedad.

Pero mientras el día de la final llega, las finalistas han estado bastante ocupadas asistiendo a eventos de caridad, a eventos sociales y básicamente a cualquier cosa que las haga notar.

Así que si ya cayeron enamorado de alguna, pues que esperan para asistir el fin de semana al “House on Fire” donde seguro las encuentran. O, si no esta entre sus planes venir a Suazilandia el fin de semana, pueden pedirme con toda libertad mas fotos de su favorita.

lunes, 11 de junio de 2007

Sudáfrica 2010 y el racismo – El principio del fin (5)

La resistencia de los grupos afectados, especialmente los negros, comenzó de forma pacifica desde 1949 con la formación de grupos como el Consejo Nacional Africano, La unión India y varias organizaciones mas. Estos grupos optaban por la vía pacifica y prácticamente no lograron nada.

Fue el 21 de marzo de 1960, después de la matanza de Sharpeville, que las cosas cambiaron, y que surgieran las figuras como Mandela y Oliver Tambo, quienes proponían una resistencia mas activa y mas violenta, comenzando así con una serie de ataques en contra de las infraestructura del país que solo terminaría con su aprehensión y posterior encarcelamiento en 1964.

Durante los siguientes diez años la resistencia adoleció de líderes, salvo escasas figuras como Steve Biko, y aunque cada vez se ganaban más adeptos a la resistencia esta no encontraba la forma de unirse por completo, hasta que en 1974 el gobierno les dio la solución. En este año se promulgo el decreto mediante el cual se obligaba a todas las escuelas del país a impartir las clases de Ciencias, Matemáticas, Geografía e Historia en Afrikáans, bajo el argumento de que era el lenguaje hablado por los patrones y todos estaban obligados a usarlo.

Esta ley, que básicamente imponía el idioma del grupo opresor, motivo manifestaciones por todo el país, las cuales llegaron a su clímax el 30 de abril de 1976 cuando la secundaria de Orlando se puso en huelga y fue reprimida con disparos por la policía local causando la muerte, entre muchos otros, de Hector Pieterson, estudiante de 12 años de edad y que se convirtió en un icono del levantamiento contra los blancos opresores en el país.

En esta misma época las Naciones Unidas y muchos países más comenzaron a imponer sanciones económicas en contra de la Nación Sudafricana, situación que no preocupo mucho al Gobierno dado que contaban con todos los recursos para subsistir aislados, principalmente oro y diamantes, donde una de las principales compañías era la Minera Anglo-Americana, que con simple nombre explica el porque Estados Unidos e Inglaterra nunca aprobaron del todo las sanciones económicas.

La violencia no ceso, y entre 1985 y 1988 el país vivió el peor clima de violencia, tanto de blancos hacia negros, como entre los mismo negros que entre ellos se iban deshaciendo de forma brutal de aquellos de su raza que apoyaban al gobierno. Se calcula que en esos días morían 100 personas por día tan solo por la violencia entre gente negra, mas todos aquellos que desaparecían a manos del gobierno blanco.

Sin embargo, la violencia interna y las presiones internacionales no parecían ser suficientes para detener el régimen de segregación, y a final de cuentas tenían que ser los blancos mismos los que pusieran fin a esta era.

lunes, 4 de junio de 2007

Sudáfrica 2010 y el racismo – Se levantan los muros (4)

Si bien el Apartheid se puede interpretar como una continuación de las políticas de pases (pass laws) usadas por los Británicos en muchas sus colonias, no hay que olvidar que el hecho de que solo en Sudáfrica hayan evolucionado de tal forma se debe a la intervención del Broederbond y todo el contexto histórico que llevo a su formación.

Bajo el mandato de J.B.M. Hertzog las cosas fueron moviéndose de forma lenta, eso si, siempre a favor de los Afrikaners y cada vez mas en perjuicio de los demás, especialmente la gente de raza negra. Esto causo gran descontento entre los pobladores de raza negra y los coloreados quienes comenzaron a organizarse y exigir sus derechos.

En 1939 Jan Smuts sube al poder y busca frenar estas políticas, que a su forma de ver, eran incorrectas y enfrento a los Afrikaners. Sin embargo sus políticas se vieron interrumpidas por la segunda guerra mundial, donde Sudáfrica jugo un importante papel como productor de insumos para el Gobierno Británico.

Una vez mas las industrias requirieron de trabajadores calificados, o lo que es lo mismo, de cualquier gente menos de los Afrikaners que hasta la fecha seguían sin saber hacer otra cosa que no fuera relacionado con granjas y manejar esclavos. Y así, una vez mas, al termino de la segunda guerra mundial, los Afrikaners volvían a ser pobres y relegados a sus granjas, lo cual volvió a prender la mecha de que ellos debían tener prioridad sobre su tierra prometida y sus recursos.

Sin embargo, Jan Smuts no era partidario de la idea de segregar por colores a las personas y en 1948 crea la comisión Fagan para analizar el impacto de la migración laboral en las grandes ciudades. El resultado de esta investigación era que se podía controlar el flujo de trabajadores y garantizar una sana y productiva convivencia en todas las ciudades. Sin embargo, y dado que los negros y coloreados no votaban, pierde las elecciones de 1948 ante DF Malan del Herenigde Nasionale Party (Partido Nacional reunificado), quien en 1951 decide acabar de una vez por todas con el sufrimiento de los Afrikaners y crea el sistema de segregación racial conocido como el Apartheid (que significa separación en Afrikáans).

La regla básica del Apartheid consistía en que la gente era clasificada con base al color de su piel, siendo las divisiones principales en blancos y negros, aunque también existían los coloreados que no encajaban en uno u otro lado y los asiáticos, que básicamente eran inmigrantes Hindúes y Paquistaníes.

Si bien en un principio lo que se buscaba era la limitar la competencia laboral a favor de los Afrikaners, el resentimiento acumulado por varios siglos derivo en limitar el espacio donde habitaban, las escuelas y hospitales a los que acudían, los servicios a los que tenían derecho e, incluso, a las prohibiciones de matrimonio y sexo entre los diferentes grupos existentes en el país.